Título: Leviathan
Director: Lucien Castaing-Taylor, Verena Paravel
Guión: Lucien Castaing-Taylor, Verena Paravel
Fotografía: Lucien Castaing-Taylor, Verena Paravel
Año: 2012
Duración: 87 min.
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Francia-EEUU: Arrete Ton Cinema / Cinereach
Reparto: Documental; Declan Conneely, Johnny Gatcombe, Adrian Guillette, Brian Jannelle, Clyde Lee, Arthur Smith

En las mismas aguas  donde  el Pequod de Melville persiguió a Moby Dick, The Whale, somos testigos del choque entre el hombre y la naturaleza. Filmada con doce cámaras, fijas y lanzadas y pasadas de pescador a cineasta, éste  es un retrato cósmico de uno de los quehaceres más antiguos de la humanidad.

Me resulta casi imposible escribir sobre Leviathan. Esta película me ha cautivado, me ha atrapado, seducido, me ha hecho sentir frío, mareado, confundido, pero sobretodo, me ha sacudido. Ha conseguido que me plantee el hecho de que mi existencia consiste en destruir la vida de otros seres vivos, primero decapitando a los animales que me son contemporáneos, y luego, y por si esto fuera poco y algo por lo que estar orgulloso, echando sus putrefactos restos al mar. El agua, cortada en dos por el inexorable paso del barco pesquero que da nombre al filme, Leviathan, se tiñe de rojo poco a poco, cosa que pasa inadvertida por el resto de la humanidad. Uno de los actos más macabros y sucios que produce la raza humana en sus ansias de supervivencia, sólo es notado por la familia de las Laridae (gaviotas), que lo aprovecha y lo usa para alimentarse. El hombre, se enorgullece de lo ocurrido, desconchando vieiras sin control y mostrando sus cicatrices, que son fruto de la lucha contra el mar que parece rehuir a su persistencia de hacer sufrir al que osa interponerse en su camino, exhibiendo el tosco marinero una capacidad de evasión sumamente tenebrosa. Castaing-Taylor y Paravel, además, deciden prescindir en este documental-experimento abstracto de toda música, conservando y potenciando así el sonido de la maquinaria pesada, las potentes voces del monstruo que arrastra con él a todo ser vivo que se interpone en su camino.


Leviathan se acaba, y todos los espectadores que han llenado la sala hasta sus límites presenciándolo en l'Alternativa huyen del 'Auditori' esperando que nada en el exterior se suceda de la misma forma (en un modo metafórico). El Leviathan, y nosotros, nos hemos convertido en el demonio que Ahab perseguía en Moby Dick, el monstruo que sin ser consciente de ello,  intentaba acabar (y casi siempre conseguía) con todos los seres que le rodeaban.

"¿Qué son los derechos humanos y las libertades del mundo sino peces sueltos? ¿Qué son las ideas y opiniones de los hombres sino peces sueltos? ¿Qué es el principio de la creencia religiosa sino un pez suelto? ¿Qué son los pensamientos de los pensadores para los literatos palabreros, contrabandistas y ostentosos? ¿Qué es el mismo gran globo sino un pez suelto? ¿Qué eres tú, lector, sino un pez suelto y también un pez sujeto?"


Título: Oblivion
Director: Joseph Kosinski
Guión: Joseph Kosinski, Michael Arndt, Karl Gajdusek (basado en el cómic de Joseph Kosinski y Arvid Nelson)
Fotografía: Claudio Miranda
Año: 2013
Duración: 126 min.
País: Estados Unidos
Productora: Universal Pictures / Chernin Entertainment
Reparto: Tom Cruise, Andrea Riseborough, Olga Kurylenko, Morgan Freeman, Nikolaj Coster-Waldau, Zoe Bell, Melissa Leo, Lindslay Clift, Jaylen Moore, Julie Hardin, Paul Gunawan, Jay Oliver, Jason Stanly

Del realizador Joseph Kosinski, director del desastroso videoclip con luces de neón de Daft Punk que era TRON Legacy, nos llega un filme de ciencia ficción de realidad distópica, protagonizado por Tom Cruise, Oblivion. Este está basado en una novela gráfica del mismo nombre firmada por el director, y acaba por resultar al espectador extrañamente familiar...

En 2010 la Tierra fue atacada por una raza alienígena superior que causó una guerra a nivel mundial. La guerra se ganó, pero el planeta quedó devastado y los pocos seres humanos que quedaban vivos fueron evacuados y enviados a una estación espacial. Ahora, más de 60 años después, estamos en el año 2073 y Jack Harper (Tom Cruise), antiguo marine, inicia su trabajo diario en el mantenimiento de drones patrullando los cielos, reparando drones rotos que extraen los pocos recursos vitales que quedan en el planeta. Un día, rescata una nave espacial desconocida en la que va una mujer que parece conocerlo (Olga Kurylenko) y se ve obligado a plantearse sus convicciones más arraigadas.

"Echa un vistazo y te enseñaré el futuro"

Oblivion lo tiene todo para ser un buen filme: una fotografía de aires postapocalípticos espectacular, obra del siempre interesante Claudio Miranda (ganador del Oscar por Life of Pi), banda sonora de M83, una decente actuación de Tom Cruise, Morgan Freeman con unas gafas futuristas, dos bellezones como son Andrea Riseborough y Olga Kurylenko, y una trama absorbente y con el giro de guión que atrapa al espectador.

Y es que además de todo eso, la película tiene un muy buen ritmo que sorprendentemente (lo digo por TRON Legacy) sabe imprimir Kosinski, unas escenas de acción muy bien trabajadas, un manejo y equilibrio casi perfecto entre romance, acción e intriga durante la primera hora de película, y hasta es entretenida durante casi todo el metraje (que no es poco)
 
"Ganamos la guerra... Y ahora tenemos que irnos"

Pero su problema, su GRAN problema es el ser una especie de trabajo de patchwork hecho con trama y ciertos detalles de grandes películas de ciencia ficción con los que un espectador amante del género puede establecer puente: el giro de guión de la gran Moon, estética de los moradores de las arenas y una especie de Estrella de la muerte pero con forma triangular de Star Wars, el punto de partida de la serie de televisión Battlestar Galactica, la aparición de un edificio icónico del planeta tierra devastado como en Planet of the Apes, la civilización de humanos en el mundo real de Matrix, robots muy parecidos a EVA en Wall-E...

Si el espectador es novato en el género, disfrutará forzosamente de lo visto en pantalla. Y sino también, pero le encontrará, como yo, pegas constantes.

Lo mejor: el apartado visual y técnico de la película.
Lo peor: la trama llena de plagios/referencias/parodias no produce innovación alguna en el género, y el epílogo más que sobrante.


Título: This is the End (Juerga hasta el fin)
Director: Evan Goldberg, Seth Rogen
Guión: Evan Goldberg, Seth Rogen (historia de Evan Goldberg y Jason Stone)
Fotografía: Brandon Trost
Año: 2013
Duración: 107 min.
País: Estados Unidos
Productora: Columbia Pictures / Mandate Pictures / Sony Pictures Entertainment (SPE)
Reparto: Jay Baruchel, Seth Rogen, James Franco, Danny McBride, Craig Robinson, Jonah Hill, Emma Watson, Michael Cera, Rihanna, Jason Segel, Christopher Mintz-Plasse, Mindy Kaling, Kevin Hart, Channing Tatum, The Backstreet Boys.

En 2007, Jason Stone dirigió el corto que él mismo junto a Seth Rogen y Evan Goldberg habían ideado, Jay and Seth versus the Apocalypse. Este cortometrage sobre dos amigos enfrentándose al Apocalipsis encerrados en una habitación dio origen, seis años después, a This is the End. Este es el debut en dirección de Seth Rogen, que si había firmado ya un largo numero de guiones (Supersalidos y Superfumados entre otros).

Jay Baruchel llega a Los Angeles para visitar a su gran amigo Seth Rogen, con el que ha perdido contacto últimamente. Él cree que van a pasarlo bien ellos solos en casa, pero Seth le propone ir a la fiesta de inauguración de la nueva casa de James Franco. Allí se encontrarán con todas las celebridades jóvenes de Hollywood: Michael Cera, Rihanna, Jason Segel, Jonah Hill, Craig Robinson, Emma Watson, Christopher Mintz-Plasse... Parece ser una fiesta normal entre actores y cantantes, pero de repente la tierra se abre y reina el caos en el exterior. Todo el mundo se marcha despavorido, pero Seth, JayJonah, Craig y James entran en casa de este último, donde intentaran sobrevivir el máximo de tiempo posible para descubrir qué ha ocurrido realmente...

"Seth, esta es la mejor interpretación que has tenido en las ultimas seis películas"


This is the End pasa por todos los estados de una comedia: los gags malos y cansinos y las bromas buenas, y además nos regala muchos pasajes hilarantes con el punto común de auto-parodia de los personajes que interpretan: a ellos mismos.

James Franco interpreta una versión de si mismo mucho más pedante (si es que eso es posible), Jonah Hill repite el papel de Cyrus que le da un resultado magnífico con ciertos momentos de delirante resultado (ojo a la secuela que ruedan de Superfumados en la que él interpreta a Woody Harrelson), Danny McBride está en su salsa y lo mejor de Seth Rogen queda en la dirección. La película tiene unos efectos especiales tipo Serie B que le dan encanto especial al metraje.

"Dear God, it's me, Jonah Hill... from Moneyball"

Lo único malo es que la película descuida la historia, convirtiéndola en un programa del Saturday Night Live, sólo esperas la aparición de famosos en una serie de gags preparados por separado y juntados en el trasfondo de la llegada del Apocalipsis, y que sufre del típico exceso de metraje. En comparación con la otra comedia del verano basada en el fin del mundo (The World's End, de Edgar Wright) es algo así como la amiga fea, con el uso de un humor más del tipo "caca-culo-pedo-pis". Mucho más divertido, eso sí, que la media de humor que sale de Hollywood últimamente.

Lo mejor: James Franco y Seth Rogen intentando reanimar a Jonah Hill con un Milky Bar, Michael Cera y la aparición de Channing Tatum.
Lo peor: le sobran 15-20 minutos, y hay alguna que otra broma demasiado alargada.


Título: The Big Sleep
Director: Howard Hawks
Guión: William Faulkner, Leigh Brackett, Jules Furthman (Novela: Raymond Chandler)
Fotografía: Sid Hickox
Año: 1946
Duración: 114 min.
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. Pictures
Reparto: Humphrey Bogart, Lauren Bacall, John Ridgely, Martha Vickers, Dorothy Malone, Regis Toomey, Elisha Cook Jr., Peggy Knudsen

Des de que leí parte del dossier que dedicaban a Howard Hawks en 'Dirigido por' -recomendable revista centrada en la labor del director- que he tenido ganas de adentrarme en el cine de este director clásico que se acercó a casi todos los géneros: el cine negro, la comedia, el western, el cine bélico y el drama. Hoy por fin he visto la primera película del director que tanto gusta a Tarantino (quién ha declarado que 'Rio Bravo' (1959), de Hawks, es una sus películas preferidas), 'The Big Sleep' (1946). 

'The Big Sleep', cumbre del cine negro, está protagonizada por Humphrey Bogart y Lauren Bacall, con guión de William Faulkner, Leigh Brackett y Jules Furthman y basado en la novela de Raymond Chandler del mismo nombre. 

El General le encarga la investigación al detective Philip Marlowe

Un millonario -el General- contrata a un investigador privado, Philip Marlowe, para que investigue un chantaje -el reclamo por parte de un tal Geiger de dinero ganado en una apuesta a su hija Carmen- del que el millonario está siendo víctima , aunque en realidad también quiere descubrir el paradero de Sean Reagan, quién fue su investigador privado en un chantaje anterior, además de descubrir en qué líos andan metidas sus dos hijas, Vivian y Carmen Sternwood. 

A partir de la primera pista que Marlowe tiene, la dirección del trabajo de Geiger, el investigador privado empieza a rastrear el paradero de Geiger, aunque cada avance que consiga complicará mucho más el caso, desperdigando nuevas piezas de un puzzle inabarcable para el espectador, pues el desfile de nombres -Sean Reagan, Joe Brody, Eddie Mars, Mrs. Mars, Harry Jones, Agnes, Geiger, Canino...- hará imposible que retengamos en nuestro castigado cerebro al menos las partes más importantes de la investigación.

Llegado a cierto punto, el espectador se encontrará en una encrucijada: o le da al pause e intenta hacer una lista con todos los personajes implicados intentando describir su relación por lo poco que se dice en la película, o simplemente, se limita a dejar que sea el investigador Marlowe -que por cierto con su mirada y el intercambio de algunas palabras ya conquista prácticamente a todas las mujeres con las que se cruza- quién vaya hilvanando todos los hilos de este caso.

Al principio, tras escuchar el encargo del millonario, podemos pensar que se trata de un caso menor, algo simple y banal, pero conforme la película avanza, la trama se complica hasta ese punto en que dejamos el caso en manos del brillante detective Marlowe y los asesinatos se precipitan como si fueran hechos cotidianos. En ese momento, podemos centrar parte de nuestra atención en las magníficas interpretaciones de los protagonistas, a la genial puesta en escena del desde ya maestro Howard Hawks y a los ingeniosos y divertidos diálogos que muchas veces ofrecen una segunda lectura más allá de lo que parece a simple vista.

Es imposible seguir todos los pasos de la investigación de Marlowe

Y es solo al final, ese final que para el común de los mortales no resuelve todas las dudas que se han abierto a lo largo del film, cuando nos damos cuenta que 'The Big Sleep' es una gran película de cine negro que encierra una historia romántica, y es precisamente la mano de Hawks la que aquí decide dar mayor importancia a la historia de amor, pues si la película no ofreciera nada más que esa maraña de asesinatos sin resolver, probablemente 'The Big Sleep' no sería la gran película que acabó siendo.

Título: Man of Steel (El hombre de acero)
Director: Zack Snyder
Guión: David S. Goyer (historia de David S. Goyer y Christopher Nolan)
Fotografía: Amir Mokri
Año: 2013
Duración: 143 min.
País: Estados Unidos
Productora: Producción Estados Unidos-Canadá-Reino Unido: Warner Bros. Pictures / Legendary Pictures / Atlas Entertainment
Reparto: Henry Cavill, Amy Adams, Russell Crowe, Kevin Costner, Michael Shannon, Laurence Fishburne, Diane Lane, Ayelet Zurer, Christopher Meloni, Richard Schiff, Antje Traue, Jadin Gould, Tahmoh Penikett, Michael Kelly, Dylan Spryberry, Harry Lennix

En la nueva película de Superman, dirigida por Zack Snyder, todo parece enfocado a resultar espectacularmente ruidoso y serio, destinado al público consumidor de blockbusters. En ella, un joven trabajador itinerante (Henry Cavill) deberá enfrentarse al hecho de su origen extraterrestre para salvar la Tierra, cuando esta esté pendiente de la invasión de miembros de su raza (entre ellos, Michael Shannon), convirtiéndose en el primer superhéroe de la historia del planeta.

La verdad es que no sé exactamente por dónde empezar: la película es tan mala que me había planteado no hacer crítica para no perder más tiempo del necesario en algo que no me ha aportado nada nuevo.
 
"Si, hijo. Tu papá es Kevin Costner vestido de granjero"

Primero de todo, hay que decir que estoy algo cansado de la obsesión de los directores por "nolanizar" a todos los superhéroes que llegan al cine últimamente. Batman, por ejemplo, es un personaje muy atormentado por la muerte de sus padres y harto de la podredumbre que le rodea en una de las ciudades con el índice criminal más alto del mundo, la oscuridad que rodea al personaje en las adaptaciones de Christopher Nolan le corresponde más que la estética ochentera que rodea al de Tim Burton. Y que conste que lo digo como un gran fan (decepcionado por el fin de la trilogía de Nolan) de ambas sagas. También acepto el tormento y la angustia que le produce, en una medida controlada, al protagonista de Iron Man 3 la aparición de alienígenas en la película anterior de la fase 1 de Marvel, Los Vengadores.

Superman es un personaje, si, a lo mejor algo solitario por el hecho de haber perdido y no conocido su planeta y ser único en su especie en la Tierra, pero con unos padres adoptivos que le quieren más que a nada en el mundo, y un planeta que aclama su nombre y agradece su gran ayuda hasta la saciedad. Aquí, como en buena producción "nolanizada", Superman es una especie de héroe-vengador atormentado por motivos desconocidos. En Man of Steel, deja morir a su padre adoptivo pudiéndolo haber evitado (aparentemente por guardar su identidad) y luego salva a un montón de desconocidos a plena luz del día y a pecho descubierto, sin importar su tapadera. Ah, y, pese a unos férreos valores morales que le imponen sus padres adoptivos, no le tiembla la mano a la hora de destrozar el camión de un hombre por el simple hecho de estar un poco borracho en un bar.

Don't mess with Superman, bro.

El filme está repleto de sinsentidos de este tipo que me producen hastío y sonrojo al mismo tiempo: no soy capaz de parar la cinta, por las ganas que tengo de localizar el siguiente agujero en el guión.

Además está el hecho de que en esta película no paren de mostrarse similitudes entre Superman y Jesucristo: brazos en cruz constantes, su edad (33 años, la misma que Cristo cuando se sacrificó por los pecados del hombre), las apariciones anunciadoras del arcángel Russell Crowe... 

Debe ser la película con más catástrofes, explosiones y apología del abdominal de la historia (en esta categoría a lo mejor le gana 300, también de Zack Snyder): parece como si el director sólo pudiera mantener el interés del público en la trama con un gasto tremendo en efectos especiales, una avalancha de situaciones pseudo-dramáticas y planos constantes del anabolizado torso de Henry Cavill, al que no le dan oportunidad de revelar su capacidad interpretativa. No vale la pena destacar ninguna actuación. Bueno, a lo mejor la de Amy Adams que consigue la Lois Lane más repelente de la historia.
 
¡Aprieta más ese traje, Zack! ¡Los abdominales no se marcan lo suficiente!
También cabe destacar el romance, famoso por su ausencia, entre Clark Kent y Lois Lane que culmina en un beso carente de sentido. Por desgracia, atrás queda ese hombre-héroe-salvador que interpretó Christopher Reeve en la primera adaptación al cine de Superman allá por 1978, trabajando un romance con Margot Kidder sin necesidad de usar su traje, pidiendo consejo a Marlon Brando en su Fortaleza de la Soledad, y luchando contra Gene Hackman, uno de los grandes villanos de la historia del cine.

Ojalá Zach Snyder hubiera hecho algo más cercano a Watchmen que, sin ser perfecta, es una gran adaptación de la novela gráfica de Frank Miller, y no algo tan parecido a Sucker Punch. Supercristo rece por vuestras almas, pecadores, si seriamente véis en Man of Steel una buena película.

Lo mejor: los efectos especiales, y la escena de acción que ocurre poco antes de cerrar la película. No se salva nada más.
Lo peor: Kevin Costner haciendo de Kevin Costner vestido de granjero, Russell Crowe, y en general toda la película.



La semana que viene tendrá lugar en Barcelona la 20ª edición del Festival de Cine Independiente con un presupuesto aún más ajustado que el año pasado (157.000€ + 120.000 de servicios) pero con el mismo entusiasmo para dar visibilidad a esas obras desconocidas para el gran público que no tienen salida en el ámbito comercial. L'Alternativa proyectará este año 156 películas de 46 países diferentes entre el 18 y el 24 de noviembre, además de servir de espacio de participación y reflexión con las distintas actividades -talleres, seminarios, debates- que se organizan a lo largo de la semana.

Este año, en competición oficial habrá 11 títulos del panorama internacional con presencia española tanto en largometraje ('Fóra' de Pablo Cayuela, Xan Gómez Viñas) como en cortometraje, con hasta tres propuestas de filmes de corta duración. 

Tess Renaudo, codirectora del festival, ha comentado en rueda de prensa la gran cantidad de óperas primas que se proyectarán, lo que convierte a L'Alternativa en un lugar de descubrimineto de nuevos autores. Sin embargo, también se cuenta con la presencia de autores más conocidos (dentro del ámbito independiente) como Jem Cohen o Diego Gutiérrez. Además, Renaudo defendía que el festival de Barcelona daba salida a ese cine que "está presente pero escondido"

Para celebrar los 20 años del festival se proyectarán 14 films (7 cortos y 7 largos) que han sido visionados en L'Alternativa durante las 20 ediciones de su historia, ya sean de la sección Oficial o la Paralela. 

Por otra parte, Cristiera Riera, codirectora de L'Alternativa, ha explicado que valoran "la autoría cinematográfica y las nuevas condiciones de los cineastas, que muchas veces tienen que encargarse también de la producción y del montaje de sus películas. "

Desde Siempre en VO animamos a todos los habitantes de la Ciudad Condal a que se acerquen entre el 18 y el 24 de noviembre a los dos espacios en los que se proyectarán tanto cortometrajes como largometrajes, el 'Centre de Cultura Contemporànea de Barcelona' y la 'Filmoteca de Catalunya'. En la página web de L'Alternativa se pueden consultar la programación y los precios de las múltiples proyecciones y eventos del Festival. 
'O Brother, Where Art Thou?' es la película que hicieron los hermanos Coen después de la genial 'The Big Lebowski' (1999), y aunque era prácticamente imposible igualar el filme protagonizado por Jeff Bridges, lo cierto es que 'O Brother, Where Art Thou?', sin ser una obra maestra, es una muy buena película (¿alguen lo duda, tratándose de estos genios?).

Ya desde el inicio nos dicen que 'O Brother, Where Art Thou?'  está libremente inspirada en la 'Odisea' de Homero, y uno no puede evitar pensar en la broma del "basado en hechos reales" que incluyeron en 'Fargo' (1996) pese a ser un relato totalmente inventado. Sin embargo, y aunque parezca imposible, sí que guarda ciertas semejanzas con el poema griego, a pesar de que los cineastas han declarado que nunca lo han leído. Sí que vieron, eso sí, la película de Camerini protagonizada por Kirk Douglas en la que que se basa en el famoso poema, 'Ulisse' (Mario Camerini, 1954) por lo que en realidad 'O Brother, Where Art Thou?'  está basada más bien en algunos detalles de esta película.

La película trata sobre la odisea de tres prisioneros que se escapan de una prisión para hacerse con un tesoro que el protagonista, Everest Ulyssess McGill -o eso es lo que les cuenta a sus dos compañeros de aventura- ocultó antes de ser encarcelado. A partir de aquí, nuestros tres personajes, cada cuál más estrambótico, vivirán mil aventuras, cruzándose con personajes de lo más variopintos: un ladrón de bancos, un estafador, un músico de blues, etc.

George Clooney interpreta al protagonista, Everett y le acompañan John Turturro como Pete y Tim Blake Nelson como Delmar, curiosamente los tres también directores de cine además de actores. Los tres lo hacen bien interpretando a sus divertidos personajes, aunque John Turturro no me guste especialmente, probablemente por culpa de sus colaboraciones en las películas de Adam Sandler. John Goodman también aparece brevemente, casi a modo de cameo, aunque sus contadas escenas no son todo lo divertidas que cabría esperar.

La música juega un papel muy destacado en esta aventura

El tono de la película es fresco, alegre y despreocupado, nada que ver con 'No Country for Old Men' (hermanos Coen, 2007), con una banda sonora compuesta por canciones folk, blues y country que acaba convirtiéndose en un personaje más de la película, como la genial Man of Constant Sorrow (canción originalmente compuesta por Dick Burnett versionada también por Bob Dylan) que el trío protagonista graba en una de sus aventuras. El ambiente rural suma puntos a esta simpática película que pese a ser entretenida, no es la película más divertida de los Coen, aunque sí es cierto que tiene escenas memorables (cuando van a grabar el disco junto a Tommy Johnson). Además, también hay guiños a la cultura norteamericana de la época, como el personaje de Tommy Johnson, inspirado en el músico de blues Robert Johnson, que como en la película también se decía que vendió su alma al diablo para interpretar el mejor blues. Además, el personaje de Baby Face Nelson también existió de verdad, aunque en 'O Brother, Where Art Thou?', ajustándose al tono general del filme, no es más que un loco ladrón de bancos (en realidad era un gángster y un vil asesino) 

Todos estos elementos hacen de 'O Brother, Where Art Thou?' una gran película que deja grandes momentos cinematográficos (imposible olvidar la última actuación o la escena justo antes de la grabación) que no olvidaremos en mucho tiempo. Hay que reconocer que no es especialmente divertida, quién espere carcajadas constantes que busque otra cosa, porque ésta es una película de aventuras con unos entrañables personajes que dibujarán una gran sonrisa en tu rostro cada vez que te acuerdes de ellos.

Título: O Brother, Where Art Thou?
Director: Joel Coen
Guión: Joel Coen, Ethan Coen (Poema: Homero)
Año: 2000
Fotografía: Roger Deakins
Duración: 146 min.
País: Estados Unidos
Productora: Touchstone Pictures / Universal Pictures / Studio Canal / Working Title
Reparto: George Clooney, John Turturro, Tim Blake Nelson, John Goodman, Holly Hunter, Charles Durning, Michael Badalucco, Daniel von Bargen
Título: Cabin in the woods (La cabaña en el bosque)
Director: Drew Goddard
Guión: Joss Whedon, Drew Goddard
Fotografía: Peter Deming
Año: 2011
Duración:
País: Estados Unidos
Productora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
Reparto: Kristen Connolly, Chris Hemsworth, Fran Kranz, Richard Jenkins, Bradley Whitford, Anna Hutchinson, Jesse Williams, Amy Acker, Brian White, Tim De Zarn, Tom Lenk, Jodelle Ferland

Pocos días después de hacer mi crítica de Much ado about nothing vuelvo a hablar de Joss Whedon, otra vez para bien (¡ni que recibiera una subvención cada vez que lo alabo, oiga!). Bueno, esta vez es diferente, el director es el novel Drew Goddard (co-guionista de Lost y Buffy the Vampire Slayer, guionista en solitario de Cloverfield), y Joss es solo su co-guionista. Esta película, hecha en 2011, estrenada en Estados Unidos en 2012 aprovechando el boom mediático de los Vengadores (estuvo en el festival de Sitges 2012, se dijo de ella que era "la película del festival"), llega a la cartelera española ahora, en noviembre del 2013. Su cartel promocional reza: "you think you know the story" (crees que te sabes la historia).

Cinco amigos alquilan una cabaña en el bosque, cerca de un lago, para pasar allí todo un fin de semana de fiesta, borrachera, y diversión adolescente. Por la noche, mientras están bebiendo y pasándolo bien se abre de golpe la trampilla que lleva a un sótano lleno de objetos extraños, entre ellos un diario que habla sobre la familia que ocupaba la casa antiguamente.

Esta cabaña me suena de algo...

Cabin in the woods es algo difícil de definir. A simple vista, es algo que ya hemos visto infinidad de veces en el cine: la cabaña en el bosque, la trampilla en el comedor, esa neblina con la que se llenan los alrededores cuando anochece, los personajes trazados a base de cliché característicos del género (la rubia tonta, el cachas atlético, el fumeta gracioso, el empollón enamorado, y la virgen luchadora)... Pero a medida que la historia avanza, esta especie de Posesión infernal se convierte en una nueva Scream, la Scream de la generación 2000. Cabin in the woods entra en esa categoría de películas que se convierten en cine de culto nada más verla: original, viva, fresca, y burlona con los clichés usados.

El elenco de actores está correcto, superando con creces la calidad media de actuación establecida en producciones de este tipo, y la dirección es en todo momento inteligente y consciente de lo que es la película: un homenaje al cine de terror de serie B de los 80 y los 90. 

Fran Kranz le explica a Kristen Connolly que eso es un alce y no un lobo.

El filme, para qué nos vamos a engañar, va a decepcionar a los que la vean buscando terror a raudales o una alta tensión (si bien es cierto que hay un par de sustos buenos), y también a los que esperen encontrar en ella la comedia terrorífica definitiva (aunque el personaje fumeta de Fran Kranz suelte varias reflexiones hilarantes). Es una película para dejarse llevar, rebuscar cada plano buscando las referencias al cine de género (deberán verla un par de veces mínimo para encontrar a las gemelas de The Shining), disfrutar de la acción desmedida i semi-gore de los últimos 40-45 minutos, y sorprenderse con todos sus giros de guión basados en dar la vuelta y retorcer situaciones ya conocidas por el espectador medio del cine de terror (muy remarcable el final, reminiscente de Lovecraft), que consiguen mantener la atención del espectador al máximo de principio a fin.

Lo mejor: la aparición sorpresa de cierta actriz relacionada con el cine terror... y las dos escenas en las que aparece Tim De Zarn.
Lo peor: que haya tardado tanto tiempo en estrenarse en España. ¡Ay, distribuidoras!


Título: Pacific Rim
Director: Guillermo del Toro
Guión: Travis Beacham, Guillermo del Toro (historia de Travis Beacham)
Fotografía: Guillermo Navarro
Año: 2013
Duracción: 131 min.
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. Pictures / Legendary Pictures
Reparto: Charlie Hunnam, Idris Elba, Rinko Kikuchi, Charlie Day, Diego Klattenhoff, Burn Gorman, Max Martini, Robert Kazinsky, Clifton Collins Jr., Ron Perlman, Brad William Henke, Larry Joel Campbell, Mana Ashida, Santiago Segura, Joe Pingue

'Pacific Rim' es la siguiente película de Guillermo del Toro después de 'Hellboy 2: The Golden Army' (2008). Del Toro continua ofreciendo aquí otra película fantástica adéntrandose ahora en el género 'kaiju', palabra japonesa que significa literalmente 'bestia extraña'.  'Pacific Rim' ha obtenido una recaudación de más de 400 millones de dólares, por lo que sorprende que muchos hayan dicho que ha sido un fracaso comercial. Guillermo del Toro, junto a Travis Beacham -coguionista de 'Pacific Rim'—, ya prepara el guión de la secuela de esta película de Kaiju y Jaeger

En el año 2013, emergen del fondo del Pacífico gigantescas criaturas, los Kaiju, a través de un portal interdimensional. Para hacerlos frente, los humanos construyen una especie de robots gigantes, los Jaeger, controlados por dos humanos interconectados neuronalmente. Aunque al principio los Jaeger pueden hacer frente a los Kaiju, las cosas se complican. 

Los robots, monstruos y efectos especiales son espectaculares


'Pacific Rim' tiene, como todo el mundo ha dicho ya, unos efectos especiales buenísimos y unos monstruos bien hechos. El apartado técnico está muy bien, justo es reconocerlo, pero Guillermo del Toro parece centrarse solo en estos aspectos y olvidarse de lo más importante: conseguir transmitir una buena historia con personajes creíbles en situaciones verosímiles. No es únicamente que no lo consiga, sino que roza lo patético. 

Aparte de que la propia premisa de la película me parece ridícula: que tengan tecnología suficiente como para crear esos enormes robots pero que no la tengan para crear un robot (o aviones con las mismas armas, o lo que sea) que sea controlado desde el exterior, evitando así la muerte de los pilotos. Pero vamos a ser buenos y aceptar esa premisa, porque si no, no hay película, de acuerdo. Podría llegar a tolerar mi problema con la premisa si hubiera una buena historia y no se centrara solo en las escenas de acción, pero entonces nos encontramos con la trama secundaria del padre con su hijo (que al final de la película parece no tener ningún sentimiento hacia él) o la del personaje de Idris Elba con la pilota novata, que recuerda tanto a esas tramas secundarias de Hollywood tan poco desarrolladas, profundizadas y meditadas como para no creerse nada de lo que está pasando. Además, por supuesto, del discurso del personaje de Idris Elba que ya comentaba @PaulPorcoRosso, que solo es capaz de provocarme unas risas de lo peliculero del discurso, además del previsible sacrificio que hace cierto personaje, enfundándose el traje de piloto pese a las terribles consecuencias que supone para él, porque claro, no hay pilotos tan preparados como él. 

Idris Elba y Charlie Hunnam, protagonistas de 'Pacific Rim'

A todo esto sumamos el actor principal, con su incapacidad de expresar emociones y lo absurdo y tramposo de utilizar solo al final cierta arma que los pilotos olvidaban que tenían y que podría haber matado a los monstruos sin tantos quebraderos de cabeza, pero claro, si los utilizaban desde el principio ya se habrían cargado los monstruos y no se llenarían suficientes minutos como para llegar al largometraje.  Es imposible no mencionar la bochornosa escena final después de los créditos que intentaba reforzar el toque de comedia de algunos momentos del film (que a mi particularmente no me hacían gracia, yo me reía más bien de lo ridículo que resultaban las tramas secundarias), que acabó por reafirmando la idea que me iba haciendo del film: muchos monstruos bien hechos, muchos efectos especiales, mucha acción, pero un guión compuesto básicamente de agujeros, de incoherencias tecnológicas y científicas, de tramas secundarias superficiales  y de acciones bastante previsibles. 

Por supuesto, hay gustos para todos y si se va con la mentalidad de intentar aceptar e ignorar todos esos problemas se puede llegar a disfrutar de la película, pero será que a mi no me gustan este tipo de films, porque únicamente la acción y los monstruos no consiguen hacerme tolerar todos los problemas que yo le veo a 'Pacific Rim'.

Si no estás de acuerdo con esta crítica, probablemente sí lo estarás con ésta.
Título: Pacific Rim
Director: Guillermo del Toro
Guión: Travis Beacham, Guillermo del Toro (historia de Travis Beacham)
Fotografía: Guillermo Navarro
Año: 2013
Duracción: 131 min.
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. Pictures / Legendary Pictures
Reparto: Charlie Hunnam, Idris Elba, Rinko Kikuchi, Charlie Day, Diego Klattenhoff, Burn Gorman, Max Martini, Robert Kazinsky, Clifton Collins Jr., Ron Perlman, Brad William Henke, Larry Joel Campbell, Mana Ashida, Santiago Segura, Joe Pingue

Allá por 2008, cinco años atrás, del Toro presentó su última película Hellboy II The Golden Army, a mi parecer una ligera decepción si evaluamos la casi impecable carrera del realizador mejicano, en la que hallamos títulos convertidos en filmes de culto en el cine de fantástico-terrorífico de los cuales se pueden destacar Cronos, su deliciosa obra maestra, y sus dos producciones españolas: El espinazo del diablo y El laberinto del Fauno. Esta vez del Toro se pasa al cine épico de ciencia ficción, con robots, monstruos, Charlie Hunnam, y Idris Elba.

Cuando unos gigantes monstruos, llamados kaiju empiezan a salir de una brecha continental del fondo del océano Pacífico la humanidad se verá obligada a olvidar rencillas del pasado y unirse para crear unos robots, los jaeger, y así poder luchar de tu a tu contra el poder alienígena que intenta acabar con todo rastro de vida humana en la Tierra.

"Where is my GODDAMN shoe?"


Pacific Rim es uno de los blockbusters imperdibles del pasado verano, en el que descubrimos los nuevos monstruos creados por el siempre imaginativo del Toro, y cuenta con la increíble fotografía de Guillermo Navarro (extremadamente destacable la escena de lucha en Hong Kong). Él y el coguionista Travis Beacham (autor del libreto de la mediocre Clash of the Titans) nos traen una especie de cruce entre Mazinger Z y Godzilla, y muchas otras referencias al anime japonés que la comunidad freak será capaz de identificar.

El mexicano consigue confeccionar una gran película, evidentemente hay ciertos agujeros de guión, y Guillermo del Toro no está muy inspirado al situar el clímax del filme demasiado pronto (la increíble batalla que tiene lugar en Hong Kong) haciendo que al trozo final le falte sustancia. Personalmente, me produce un poco de vergüenza ajena una escena en la que el personaje de Idris Elba se luce con un discruso patriótico, más típico de producciones como Armageddon o Transformers.

"The acid factor of the Kaiju blood creates a toxic phenomenon known as Kaiju blue"

Pese a todo esto, Pacific Rim tiene más profundidad que el típico blockbuster de verano que quiere captar espectadores sólo con acción desmedida y personajes tópicos del género, y se trata también, a parte de un muy buen entretenimiento palomitero sobre la historia de la batalla entre la humanidad y unos monstruos extraterrestres, una reflexión sobre el maltrato que hace el ser humano al planeta Tierra, ese mensaje a favor del medio ambiente que es también la moraleja de la película original de Godzilla (Japón bajo el terror del monstruo, 1954).

Lo mejor: sin duda, el prólogo de la película, esos primeros casi 20 minutos en los que se nos presentan los kaiju y los jaeger y su tecnología, y la batalla de Hong Kong. Un baile en el que una coreografía estudiadísima, una preciosa fotografía y la acción adrenalínica se combinan a la perfección.  
Lo peor: Charlie Hunnam no es excesivamente carismático y, en definitiva, la película tiene alma y cuerpo de blockbuster.

Título: We're the Millers (Somos los Miller)
Director: Rawson Marshall Thurber
Guión: Sean Anders, Steve Faber, Bob Fisher, John Morris
Fotografía: Barry Peterson
Año: 2013
Duración: 110 min.
País: Estados Unidos
Productora: BenderSpink / New Line Cinema / Vincent Newman Etertainment
Reparto: Jennifer Aniston, Jason Sudeikis, Emma Roberts, Ed Helms, Will Poulter, Kathryn Hahn, Nick Offerman, Thomas Lennon, Vickie Eng, Tait Fletcher, Molly C. Quinn, Tomer Sisley, Lunden De'Leon, Matt Cornwell, Luis Guzmán

Del director de la fallida Dodgeball (en España, Cuestión de pelotas) Rawson Marshall Thurber, llega a la taquilla española la enésima comedia del año, buscando la risa fácil del "balonazo en sus partes" del que se mofaba Matt Groening en cierto capítulo de Los Simpson. Esto sí, viene protagonizada por Jennifer Aniston, que después de Friends ha emprendido la misión de destrozar su carrera mediante comedia romántica de segunda clase, y Jason Sudeikis, ya convertido en un clásico del humor yanqui de tercera. Ambos compartieron cartel en la desastrosa Horrible Bosses (Cómo acabar con tu jefe) de 2011.

David (Sudeikis) es un veterano traficante de marihuana de poca monta que trabaja en Denver bajo la atenta mirada de su jefe Brad Gurdlinger (Ed Helms). Después de que unos matones le roben toda la mercancía y el dinero, Dave deberá completar la difícil misión de trasladar "un poco de maría" des de México hasta Denver montado en una caravana. Para ello, pedirá ayuda a sus vecinos, una stripper de poca monta llamada Rose (Aniston) y un chaval virgen de 18 años llamado Kenny (Will Poulter), y a una vagabunda que vive en su barrio (Emma Roberts). Los cuatro se harán pasar por una familia, los Miller, que intentan pasar unas buenas vacaciones montados en su caravana.


Estamos ante una comedia americana con el esquema de la típica road movie (un grupo de personajes se lanzan a la carretera con el fin de alcanzar un objetivo, generalmente en un corto plazo de tiempo, pero el viaje que los lleva hasta él acabará siendo de autodescubrimiento para ellos) de las que se pueden recordar fácilmente varios títulos altamente superiores: Due date, de Todd Phillips; It Happened One Night, de Frank Capra; o Little Miss Sunshine, de Jonathan Dayton.

Sí, We're the Millers es una interesante propuesta, y cuenta con una gran introducción de personajes. Pero en el primer cuarto de hora es donde se queda este atisbo de luz que plana sobre la película: en los 95 minutos restantes se convierte en una producción repleta de clichés del género, con algún gag que roza lo ofensivo y en general sin mucha gracia, pero con ciertos momentos de brillantez hilarante. La única lanza que puedo echar en favor de la película es que el cuarteto protagónico demuestra muy buena química interna, y se esfuerza al máximo para resultar divertido en todo momento. Aquí, debo destacar a una Jennifer Aniston que completa una buena actuación demostrando que aún sirve para la comedia (y para los bailes de striptease light), al contrario que un Jason Sudeikis que no acaba de convencerme como protagonista.


En resumen, We're the Millers no es una buena película, ni siquiera una buena comedia, y no funciona tampoco su moraleja de "todos encontramos nuestro lugar en el mundo". Sí, hay algún gag gracioso. Pero en general, no hay nada nuevo bajo el Sol.

Lo mejor: Ed Helms interpretando a un "villano" histriónico.
Lo peor: floja e irregular. Se pueden salvar ciertos gags y bromas, pero en esencia es lo mismo de siempre.


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