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Título: The World of Wall Street (El lobo de Wall Street)
Director: Martin Scorsese
Guión: Terence Winter (basado en la autobiografía de Jordan Belfort)
Fotografía: Rodrigo Prieto
Año: 2013
Duración: 179 min.
País: Estados Unidos
Productora: Paramount Pictures / Red Granite Pictures / Appian Way Productions / Sikelia Productions / Emjag Productions
Reparto: Leonardo DiCaprio, Jonah Hill, Matthew McConaughey, Jean Dujardin, Kyle Chandler, Rob Reiner, Jon Bernthal, Jon Favreau, Ethan Suplee, Margot Robbie, Cristin Millioti, Katarina Cas, Joanna Lumley, Spike Jonze

'The Wolf of Wall Street' se basa en el libro aubiográfico de Jordan Belfort, ex agente de Bolsa que estafó a millones de personas. Aunque parezca imposible, la realidad supera a la ficción y el director del film, Martin Scorsese, admite que tuvo que descartar algunas cosas que aparecían en el libro porque eran poco verosímiles, a pesar de que, si nos fiamos de Jordan Belfort, todo ocurrió tal y como está en el libro. No había ningún director más adecuado para rodar esta película que Scorsese, acostumbrado a dirigir películas de mafiosos. Terrence Winter, guionista de 'Boardwalk Empire' y 'The Sopranos', adapta el libro de Belfort para la gran pantalla. 

Jordan Belfort es un joven corredor de bolsa que llega a Wall Street con una pizca de moralidad, pues al principio cree verdaderamente que, además de ganar él, tiene que ganar el cliente. Sin embargo, pronto le hacen cambiar de idea y le enseñan  en qué consiste la Bolsa: un lugar para hacerse rico sin tener en cuenta al cliente, pues el éxito del agente de Bolsa es inversamente proporcional a la compasión que tengas con el cliente. Al quebrar la empresa en que trabajaba, Belfort crea su propia compañía en base a los valores aprendidos en Wall Street y pronto su agencia consigue unos beneficios astronómicos. 

La peor droga que carcome el alma y te quita todo resquicio de humanidad

Belfort está rodeado de todo tipo de drogas, pero la peor de todas no es ni la cocaína ni los 'ludes', es el dinero. Cuánto más dinero tienen los lobos de la agencia, más quieren y menos importa  a quienes estafen si consiguen sus fines. Para ellos, la gente que tiene un trabajo honrado, aunque tengan que ir en transporte público y no vivan entre grandes lujos, son unos simples perdedores y por eso ya merecen ser estafados. 

En esa búsqueda insaciable de dinero, los agentes de Bolsa entran en un espiral de cinismo, drogas y sexo, y eso es básicamente lo que muestra Scorsese en 'The Wolf of Wall Street': los excesos de los lobos de la Bolsa. Mientras vamos viendo estos excesos contados por Scorsese en forma de comedia negra, nos reímos, es cierto, pero dudamos de si lo que estamos viendo es una apología o una denuncia. El cineasta dice que él no juzga, el sólo hace cine, y deja que sea el espectador quién decida si lo que ha visto, que no tiene nada de ficción, es o no moralmente aceptable. 

Estados Unidos y la cultura del dinero

El director de Nueva York también comentaba en una entrevista en 'Dirigido por' (nº440, enero 2014) que "la historia del lobo, y de la manera como la contamos, es una provocación para que la gente se cuestione que es lo que pasa en Wall Street."  Y es cierto que Scorsese pone el asunto sobre la mesa, pero no está muy claro que la película sirva para agitar conciencias y darse cuenta de la inmoralidad de lo que sucede en la Bolsa. Más dudas surgen si tenemos en cuenta que Jordan Belfort ganó más de 1 millón de dólares con la venta de los derechos para la película y que incluso tenga un cameo. El director de 'Goodfellas' (1990) no está para nada de acuerdo con la cultura del dinero de Estados Unidos, esa que dice que no sólo está bien querer hacerse rico, sino que es además deseable, y ésta es precisamente la cultura que representan los asistentes a la conferencia de Belfort, que, en vez de escupirle a la cara de aquel que ha arruinado la vida de millones de personas, lo alaban como si fuera un genio.

'The Wolf of Wall Street' es una hilarante comedia negra con una dirección vibrante y unas interpretaciones asombrosas de prácticamente todo el reparto, Es provocadora y puede que excesiva, pero es necesario que así sea porque Wall Street es básicamente eso, un maldito e inmoral exceso. 

Lo mejor: lo divertido que resulta la película, las interpretaciones,  la escena de DiCaprio sin poder caminar y la de Matthew McConaughey
Lo peor: El cameo de Jordan Belfort, que lo que se cuenta sea totalmente real y que la película no funcione como denuncia

Título: The World of Wall Street (El lobo de Wall Street)
Director: Martin Scorsese
Guión: Terence Winter (basado en la autobiografía de Jordan Belfort)
Fotografía: Rodrigo Prieto
Año: 2013
Duración: 179 min.
País: Estados Unidos
Productora: Paramount Pictures / Red Granite Pictures / Appian Way Productions / Sikelia Productions / Emjag Productions
Reparto: Leonardo DiCaprio, Jonah Hill, Matthew McConaughey, Jean Dujardin, Kyle Chandler, Rob Reiner, Jon Bernthal, Jon Favreau, Ethan Suplee, Margot Robbie, Cristin Millioti, Katarina Cas, Joanna Lumley, Spike Jonze

Barrio de Queens, Nueva York, 1952. Un niño de 10 años observa des de su ventana cómo los chavalines de su edad juegan a la pelota y corren y saltan persiguiéndose unos a otros. Su asma crónico le hace permanecer en casa. Un buen día, sus padres deciden llevarle al cine para reducir el hastío de esas tardes de reclusión. Hoy, año 2014, este niño asmático ha crecido y se llama Martin Scorsese. Pese a una entrada cinematográfica al nuevo milenio no tan digna como sus tres décadas de cine puro, uno de los grandes directores del cine moderno y posmoderno vuelve a intentarlo en su quinta colaboración con Leonardo DiCaprio, su nuevo actor fetiche (tras Robert De Niro con el que hizo ocho películas), y el guión del ya mítico Terence Winter (escritor y productor de The Sopranos y Broadwalk Empire), basado en la autobiografía de Jordan Belfort, broker en una firma de Wall Street.

¿Qué esconderá ahí Margot Robbie? Si Jordan Belfort anda buscando,
será el dorado...

The Wolf of Wall Street sigue un esquema archiconocido en las películas de Scorsese: historia del ascenso, apogeo y vertiginosa caída sin frenos de un criminal, narrada con voz en off y en primera persona. Saliendo de la nada, y usando sólo su mano izquierda y toneladas de ambición, consigue que el dinero le caiga de los cielos, y con él, el poder. Poder para hacer lo que sea: prostitutas, cocaína, alcohol, langostas, caviar. Poder para llevar una vida en la más estricta ostentación, y sin remordimientos por conseguir ese poder de forma ilegal. Henry Hill siempre quiso ser un gánster, y el crimen de Jordan Belfort fue querer ser millonario, a costa de cualquier práctica ilícita que fuera capaz de realizar des de la comodidad de la cuadragésima planta de uno de los edificios más altos de Nueva York

Vamos, que el bueno de Marty no ha inventado nada nuevo: formalmente nos remite a Goodfellas (1990) y Casino (1995), y todos sabemos que no hay Scorsese como el de Goodfellas para atrás. Pero por suerte, añade a su historia un tono de comedia desatada (a la vez denuncia del lado oscuro del mundo de los brokers) que tiene como showrunners a un magnífico DiCaprio al borde de la sobreactuación, y a un Jonah Hill que aguanta las réplicas de Leo, tira de histrionismo, y se convierte en el verdadero rey de la función.

Bueno, el rey de la función, con el permiso del señor Martin Scorsese. Porque éste, a sus 71 años de edad, rueda de forma enérgica, con múltiples travellings de factura impecable, y mucho cine en las venas. Como si fuese 1973 y Marty acabara de estrenar Mean Streets. Por 3 horas (que se hacen largas, pero sin aburrir), el cine vuelve a ser cine, ahora que Scorsese vuelve a ser Scorsese.

Cuando Jonah Hill y Leonardo DiCaprio se enteraron de sus respectivas
 nominaciones al Oscar.

Aunque a simple vista parece que el hecho de que el mismo Jordan Belfort (el de verdad, no Leo) se haya llevado más o menos 1 millón y medio de US$ por los derechos de su novela diluye en cierta medida el sentido de denuncia que Scorsese intenta imprimir en el filme, en el fondo podría ser una continuación del humor, negrísimo, del que hace gala Martin en esta película. Que Jordan esnife cocaína sobre el culo de una prostituta eslava sifilítica es más que divertido (cuando deberíamos compadecernos de la pobre alma en pena que debe arrastrarse cual sabandija hasta llegar a su Ferrari blanco). Pero mucho más divertido es pensar que el lobo, que robó (no hay mejor palabra) más de 150 millones de US$ a los pobres corderitos, no cumplió más de dos años y medio de condena, y es ahora un gurú financiero en negociaciones de protagonizar un reality show. La cuadratura del círculo virtuoso, ¿no creen? El sueño americano elevado a la enésima paradoja.

Lo mejor: reparto de lujo entre los que cabe destacar los 10 minutos (escena del almuerzo) de Matthew McConaughey (otra vez, sí), y la bestia de Jonah Hill, y los geniales discursos de Belfort frente a la multitud de pequeños lobitos que esperan la arenga de su líder ansioso de sangre.
Lo peor: abusiva duración del metraje, que lleva consigo un poco de andada en círculos después de la hora y media.
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